Jornadas sobre la genialidad del artista en su diversidad

El Consorcio MUSACCES (UCM-UNED-UAM) tiene el gusto de invitarle a participar en las Jornadas que se van a realizar: «La genialidad del artista desde la discapacidad y la privación de libertad», que tendrán lugar los días 27 y 28 de febrero en el Salón de Actos de la facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid.

Las jornadas nacen con la vocación de ser un foro científico abierto a debatir toda clase de aspectos en torno a la genialidad del artista que fue creador y superó niveles diversos de discapacidad auditiva, déficit visual o que vivió en situación de privación de libertad, no obstante a lo cual, se le reconoce como gran creador, como generador de formas o, en definitiva, como un genio.

Las jornadas aspiran a convertirse en un foro de reflexión en el que profesores, especialistas en diferentes esferas de la historia del arte, analicen el modo en que la discapacidad o la privación de libertad influyó en las cualidades formales y en la genialidad de algunos creadores muy renombrados. Esperamos que estas jornadas sean el punto de partida de futuros foros científicos que revisen y constaten la importancia de estas líneas de investigación.

Participación de la Cátedra Tecnología y Accesibilidad UNED de la Fundación Vodafone España, en la elaboración de la norma “UNE 71362”.

Participación de la Cátedra Tecnología y Accesibilidad UNED de la Fundación Vodafone España, en la elaboración de la norma “UNE 71362”.

La norma UNE 71362 establece un modelo de calidad que proporciona los fundamentos no sólo para evaluar, sino también para facilitar la creación, mejora y selección de materiales educativos digitales (MED) de calidad.
Participan:
• Covadonga Rodrigo San Juan, Directora Cátedra “Tecnología y Accesibilidad” UNED-Fundación Vodafone
• Lourdes Moreno, Departamento Informática. Universidad Carlos III de Madrid
• Julián García Villalobos, Dirección de Educación, Empleo y Promoción Cultural de la ONCE

EL CONSORCIO MUSACCES EN EL 26 CONGRESO INTERNACIONAL DE EDEN

El grupo INADOC ha participado en el 26 Congreso Internacional de EDEN, celebrado este año en la Universidad de Jönköping bajo el lema “Diversity matters”, presentando el Consorcio MUSACCES, en general, y las acciones del grupo INADOC de la UNED, en particular, así como las acciones desarrolladas a lo largo del año y medio que el proyecto lleva en marcha.

En la foto, Ángeles Sánchez-Elvira Paniagua durante la presentación del resumen de la publicación en formato de póster.

A. Sánchez-Elvira, C. Rodrigo, A. García-Serrano, M.A. Marqueta, M. Santamaría. MUSACCES – A multidisciplinary project for the development of inclusive museums through innovative technologies. In Diversity Matters! Proceedings of the European Distance and E-Learning Network 2017 Annual Conference Jönköping, Sweden, 13-16, June 2017, pp-457-461
ISBN 978-615-5511-18-9

Reunión de trabajo del Consorcio

El 24 de marzo se reunieron miembros del Consorcio Musacces para una jornada de trabajo que tuvo lugar en la UNED, coordinada por el grupo INADOC.

reunion_musacces_2

A lo largo de la mañana se pusieron en común, en primer lugar, los datos de las encuestas recogidas en el colectivo de personas con discapacidad, relativos al interés sobre el patrimonio artístico y su percepción acerca de la facilidad de uso y la eficiencia de TICS y dispositivos móviles. Esta presentación estuvo a cargo de los grupos MUSEUM I+D e INADOC.

Seguidamente, Ana García Serrano, coordinadora en INADOC del trabajo en la definición semántica de narrativas asociadas a las obras de arte, dirigió un taller práctico sobre el uso de esquemas de metadatos asociados a los potenciales recursos formativos asociados a las humanidades digitales y la elaboración de posibles recorridos temáticos accesibles que se desarrollarán como fruto del trabajo a realizar por el Consorcio.

reunion_musacces_3

Taller de Mendeley para los investigadores del Consorcio

INADOC organizó el pasado 28 de febrero un Taller práctico sobre el uso del gestor bibliográfico Mendeley para los investigadores del Consorcio Musacces, con el objetivo de generar una base bibliográfica colaborativa de los grupos de investigación del consorcio.

Alexis Moreno Pulido, bibliotecario del Campus Norte de la UNED y experto en formación en el área de la gestión informacional, fue el encargado de su impartición, que tuvo lugar en la sala de formación de la Biblioteca.

taller_mendeley

Programa de radio sobre el Consorcio MUSACCES de accesibilidad en el Museo del Prado

El Consorcio MUSACCES propone acciones de museología e integración social en un entorno de trabajo interdisciplinar. Se busca acercar el Museo del Prado a colectivos de especial accesibilidad (invidentes, personas sordas y reclusos) con apoyo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación. En los trabajos de investigación de ámbitos multidisciplinares participaron grupos de investigación de varias  universidades, entre ellas la UNED , además de con la colaboración del Museo del Prado y otras empresas e instituciones.

Puedes escuchar la grabación a través del siguiente enlace https://canal.uned.es/mmobj/index/id/53976

Intervienen:
  • Covadonga Rodrigo San Juan directora Cátedra Tecnología y Accesibilidad UNED – Fundación Vodafone España. Profesora Departamento de LSI, UNED.
  • Miguel Santamaría Lancho profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales y de Programa Modular, UNED.
  • Ana María García Serrano profesora del Departamento de Lenguajes y Sistemas Informáticos, UNED.
  • Antonio Viedma Rojas profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, UNED.
  • Ángeles Sánchez-Elvira Paniagua profesora de Psicología de la Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico, UNED.

Éxito de convocatoria del seminario sobre los cinco sentidos organizado por MUSACCES

Los límites experienciales del arte, a prueba

Fuente: Tribuna Complutense

¿A qué saben, por ejemplo, Las Hilanderas de Velázquez? ¿Y a qué huelen? ¿Cuál podría ser su tacto? ¿Cómo las podríamos mirar sin ver? ¿Cómo sonarían? Esta práctica cercana a lo imposible y aplicable a cualquier obra de arte se va a llevar a cabo durante cinco martes seguidos -el primero ha sido el pasado día 20- en la Facultad de Geografía e Historia. “Se trata de reflexionar sobre los límites experienciales del arte“, señala en la inauguración de las sesiones el investigador de Arte Medieval Ángel Pazos-López y secretario 1537científico del Consorcio MUSacces, en el que participan la UCM, la Autónoma, la UNED, el Museo del Prado, la Comunidad de Madrid y la Unión Europea. Él es el coordinador de estas sesiones  tituladas “El Museo del Prado a través de los cinco sentidos”. “Disfrutemos con los cinco sentidos de las obras de arte”, propone. “Dejémonos dilatar nuestro punto de vista. Reinterpretemos desde nuevas lecturas nuestra forma de acercarnos a las obra de arte”, pide a las 250 personas que han dejado pequeño el salón de actos de la Facultad para asistir a la primera experiencia sensorial, la del gusto. El profesor de Historia del Arte II Jesús Cantera y el cocinero Mateo Sierra, finalista de la II edición de MasterChef, el concurso que emite TVE, son los encargados de conducir la experiencia.

Arte accesible a todos

1371

Antes de entrar en la primera experiencia sensorial, la del gusto, los profesores Ángel Pazos-López y José María Salvador, coordinador científico de  MUSacces, explican que este consorcio, creado en enero de este año, busca abrir la contemplación y experimentación del arte, de los museos, en especial de El Prado, a todas las personas, a acercar  las obras artísticas a quienes no pueden oir o ver o simplemente a quienes por estar cumpliendo penas de privación de libertad no pueden acercarse a contemplar las obras en primera persona. Para el decano de Geografía e Historia, Luis Enrique Otero, es una buena noticia que “desde el ámbito de las humanidades afrontemos el reto de acercar el patrimonio cultural a todos“. Para Mercedes García, delegada del rector para la Unidad de Apoyo a la Diversidad e Inclusión, este consorcio, esta iniciativa, es una muestra de una universidad “abierta” que da pasos hacia la inclusión y que se ha dado cuenta que sumar las capacidades de todos es la mejor manera de avanzar.

Banquetes, bodegones y mucho vino

Y entramos en la experiencia, en el papel del gusto en el Museo del Prado y en la experimentación del arte. El profesor Jesús Cantera relata cómo en los fondos del Prado se ha tratado y contemplado el sentido del gusto. Hay obras que dedican su título al gusto. Ahí está la serie dedicada por Rubens y Jan Brueghel el Viejo a cada uno de los sentidos o la que el propio Brueghel dedicó a El gusto, el tacto y el oído. Pero si algo hay en el Prado, hasta provocar “la excitación de las papilas gustativas”, son los bodegones. Los hay de todo tipo de alimentos, animales o vegetales y algunos de increíble realismo, “a los que sólo les falta oler“. También se prodigan en las salas del Prado las obras en las que la comida, el banquete, centran la atención –Banquete de Aqueloo, de Hendrick de Clerck, muestra el profesor Cantera como ejemplo- o simplemente como acompañamiento -ahí está Cristo en casa de Marta y María, de Beuckelaers-. La escuela flamenca, según explica el profesor complutense, elevan a su mayor expresión este uso del banquete en la pintura.1372

Como una buena comida debe ir -así se dice- acompañada de un buen vino, son precisamente “los placeres del vino” otra categoría destacada por el profesor Cantera en su recorrido por los fondos del Prado relacionados con el gusto. Por supuesto, ahí están La bacanal de los andros, de Tiziano (donde el río en vez de agua lleva vino); Los borrachos, de Velázquez o El bebedor, de Goya.  La charla del profesor complutense concluye alertando de los efectos dañinos que también puede comportar la comida, como ya describió El Bosco en su Mesa de los pecados capitales, en el espacio dedicado a la gula, o Rubens en su Adán y Eva.

Terminado el repaso visual, llega el momento de dar el siguiente paso. Para ello toma la palabra Mateo Sierra, cocinero de profesión y exponente del salto mediático que han dado estos profesionales en los últimos años, en su caso al participar en el televisivo concurso MasterChef. La primera parte de su exposición es también teórica y visual, aunque ya deja entrever un paso más. Habla de la nouvelle cousine y de Ferrán Adriá, como máximo representante en España, de esa nueva manera de entender la gastronomía como una actividad artística que supera a su vertiente artesanal. Habla Sierra de cómo desde siempre, desde las cuevas de Altamira, la relación del arte y de lo que se come ha sido y es constante. Así, tras pasar por el medievo, renacimiento, barroco llega hasta el siglo XX y Andy Warhol, con sus series sobre alimentos o el arte de la cartelería que se ha desarrollado para publicitar las marcas y sus productos.

1373

Cuatro obras, cuatro platos

¿Y Mateo Sierra, el cocinero Mateo Sierra, qué tiene que decir? Él prefiere cocinar. Ha aceptado el reto. Ha elegido cuatro obras del Prado y las ha convertido en comida. Mejor dicho, ha creado sendos platos que, a su entender, contienen la esencia de las obras que toman como referente. Así, Los borrachos de Velázquez se convierten en sopa de tomate, higos al moscatel y queso de romero. La fragua de Vulcano, también de Velázquez, es para Sierra una codorniz ahumada y agridulce, calabaza, queso y perigord. Las hilanderas, no salimos de Velázquez, inspiran un postre de esponja de aromáticas y avellana, algodón, aguacate y chocolate. La última receta es la marcada por El jardín de las delicias, de El Bosco. El plato lo denomina, cómo no, “El jardín”, y sus ingredientes son parmentier de patata y trufa, crumble de avellana y cacao, y sobre ellas el jardín: tomates, berenjena, pimiento de padrón, ajetes y albahaca.

1374

Sierra tiene una última sorpresa y ante el asombro de los asistentes se comienzan a repartir pequeñas raciones de cada uno de estos platos. La idea es, como explica el coordinador de las sesiones, Ángel Pazos-López, que cada semana el profesional que acompañe al experto en su acercamiento al sentido en cuestión comparta con los asistentes su propuesta. El martes 29 toca la vista.

1375

Del derecho a tocar al privilegio de no ver y mirar

Fuente: Tribuna Complutense

El ciclo “El Museo del Prado a través de los 5 sentidos” está mostrando a los más de dos centenares de personas que están abarrotando cada martes -previa inscripción- el salón de actos de Geografía e Historia otras maneras de acercarse, de percibir, de interactuar con las obras de arte. En las dos sesiones de esta última quincena no se han probado suculentos platos como los ofrecidos por el cocinero Mateo Sierra en la sesión inaugural dedicada al sentido del gusto, pero sí se ha mostrado cómo los artistas consiguen que los protagonistas de sus obras miren o por qué un cartel con la leyenda “No tocar” puede ir contra la esencia de una obra. También ha habido eso que se llaman lecciones de vida y hasta, por qué no decirlo, alguna intervención más bien aburrida.

Empezaremos por lo último, y es que tras tres sesiones de este ciclo organizado por el consorcio MUSacces, y dirigido por uno de sus miembros, el investigador complutense Ángel Pazos-López, es que quienes asisten, y como decimos abarrotan cada martes el aforo de la sala, lo hacen buscando percepciones, sentimientos, provocaciones… Por ello, algunas lecciones teóricas y poco arriesgadas causan más murmullo que aplausos. Por suerte, en cada sesión los especialistas están acompañados por los “profesionales”, quienes quizá con menos ataduras y menos pendientes de un a veces mal entendido rigor son capaces de provocar reflexiones tanto o más interesantes que sus compañeros de mesa.

“No tocar” ¿Por qué?

Acompañado de una calavera o del dibujo de un hombre electrocutado, los carteles con el imperativo “No tocar” se han convertido en inseparables compañeros de las obras de arte. A veces, según señala el escultor, dibujante e incluso profesor en la ETSI de Arquitectura de la Politécnica de Madrid, Miguel Sobrino, de manera no sólo innecesaria sino “contradictoria” con el sentir de la obra, con la intención de quienes las hicieron. “A veces tocar es parte del proyecto. La Catedral de Santiago está hecha para ser tocada, pero los conservacionistas nos lo impiden. Hay obras que te piden que les des un coscorrón o un abrazo. Se crearon para ello y hoy no nos dejan hacerlo. No se dan cuenta que a veces es mejor que se desgaste por el uso al que estaba destinado a que la gente se salte las prohibiciones y se abalance sobre las obras”. Sobrino, consciente de ser un tanto transgresor e ir contracorriente de las prácticas conservacionista propone -en broma, por supuesto- que se limite el contacto con otras obras. “A veces es exagerado. Ahí tenemos a la leona de Girona y eso de Si quieres volver a Girona, bésale el culo a la leona“.

1465

Dice Miguel Sobrino -quien estuvo acompañado en su sesión por el profesor de la Universidad de Sevilla Francisco Ros– que tocar las obras nos muestra mucho de ellas. De hecho, muchas veces el sentido del tacto es el más valorado. Ahí está Isaac quien pese a oír la voz de Jacob le dio la primogenitura al tocar su brazo peludo de piel de oveja confundiéndole con el de Esaú, como se muestra en El Prado en “La bendición de Isaac”, de José de Ribera. También a veces es muy importante saber cuánto ha tocado el autor la obra, ver, por ejemplo, cómo ha pulido el mármol, como sus manos han convertido su pieza en algo único, por muy parecida que sea a otras. En este punto, Buñuel en Tristana nos lo dejó claro con Catherine Deneuve eligiendo una columna sobre las demás en un patio lleno de ellas ante la incredulidad y asombro de Fernando Rey. “Eso es el arte, ese hacer que todo sea diferente, único”, concluyó Sobrino.

1466

Selfies no, por favor

Una semana antes, Agustín González Cano, profesor de la Facultad de Óptica, escritor y “apasionado del arte” -son palabras suyas- hizo lo contrario. Si Sobrino enfatizó el valor de las manos que tocan la obra, González Cano se quejó de que el producto de aquello a lo que su ciencia centra sus esfuerzos, los instrumentos ópticos, se hayan convertido en un innecesario elemento que impide, cada vez más, disfrutar, de la obra del arte. Lo explicó con un ejemplo y una foto. La imagen es del Museo del Louvre, la hizo este verano en la sala donde se muestra La Gioconda. Allí está ella, majestuosa, mirando a todos, gracias a la maravillosa técnica de Leonardo, pero sin embargo muy pocos la miran a ella. Casi todos miran sus teléfonos móviles y cámaras fotográficas. Algunos incluso le dan la espalda en busca de un selfie. “Para hacer esto no hace falta ir a París”, concluyó González Cano, quien antes había dedicado sus esfuerzos a mostrar cómo a lo largo de los siglos los artistas han conseguido que los protagonistas de sus pinturas miren de maneras sin igual. González Cano lo atribuye a sus conocimientos ópticos, a depuradas técnicas de aprovechamiento de los reflejos de la luz. Como ejemplo pone a la ya señalada Mona Lisa, al Caballero de la Mano en el Pecho de El Greco, “el campeón absoluto del uso de la reflexión de la luz”, el Retrato de San Antonio el Grande de El Bosco o el Inocencio X de Velázquez. Pero ante todos, en El Prado se queda con uno, “y tiene su gracia que el ser vivo más humano del Prado no sea humano, sino un perro”, señala en referencia a los ojos del Perro semihundido, de Goya.

Ante todo, sentir

Y es que hay veces que lo contradictorio es lo más real. Lo dice un asistente al ciclo en el turno de palabras que siguió a la sesión sobre la vista -en la que junto a Agustín González Cano, intervino Javier Portus, jefe del Departamento de Pintura Española hasta 1700 del Prado-. Se presenta como una persona invidente, pero poseedora de la mejor mirada. La suya está en el cerebro. Allí le llegan las imágenes limpias “sin distracciones, sin los desenfoques de la vista, que en realidad es el órgano que más distrae. Mirar es sentir y eso se hace dentro de cada uno de nosotros“, concluyó entre los aplausos del público. El próximo martes, el 11 de octubre, toca el oído, y el 18, la sesión final con el olfato.

1468

 

Cinco sentidos para acercarse al arte y uno más: la imaginación

Fuente: Tribuna Complutense

“¿Cómo será al tacto una neurona?”, pregunta Carlos, estudiante invidente que no ha faltado a ninguna de las sesiones del ciclo a la profesora de Bioquímica Alicia Megias, cuya conferencia sobre “El olfato: la cenicienta de los sentidos” ha puesto el punto final a cinco martes consecutivos de charlas. “No sé… Rugosa, pero suave. Es cuestión de echarle imaginación“, contesta la profesora. Sin quizá quererlo, la profesora Alicia Megías acaba de poner el perfecto colofón a las novedosas sesiones celebradas en la Facultad de Geografía e Historia sobre “El Museo del Prado a través de los cinco sentidos”. Y es que, como ya señaló el propio Carlos, a la conclusión de otra de las charlas no hay sentido más poderoso, medio de percepción más potente, menos contaminado, más cristalino, que la imaginación y su producto final, su razón de ser: los sentimientos.

Para terminar: oído y olfato

Las últimas dos sesiones de este ciclo de conferencias, organizado por el Consorcio MUSacces – que aglutina 8 grupos de investigación de 3 universidades y en el que también colaboran otras entidades e instituciones, como el Museo del Prado- versaron sobre el oído y el olfato, dos sentidos no muy fácil de relacionar con las obras pictóricas y escultóricas del Prado. O quizá sí. Y es que aunque un cuadro ni suena ni en su mayoría huele, la iconografía de ambos sentidos en el arte es realmente abundante, como mostraron los profesores Manuel Martín Galán y José María Salvador, ambos de la Facultad de Geografía e Historia de la UCM.

Los motivos musicales, instrumentos, notas, partituras… están en cientos de cuadros, desde los religiosos a, por supuesto, los paganos, desde las obras más antiguas a las más modernas. La música es la compañera ideal para evocar cualquier tipo de sentimiento -aunque ojo, una semana después la profesora Alicia Megías demostró científicamente que para evocador, ningún sentido como el olfato- y eso se ha traducido en un recurso frecuente para los artistas de todas las épocas, desde los helenos hasta la actualidad. El profesor Martín Galán fue mostrando una tras otra decenas de obras con esa connotación sonora: La musa Euturpe, Santa Cecilia, La familia de Felipe V, El charlatán de aldea, El carro del heno… y El Jardín de las delicias. Martín Galán cerró su conferencia reclamando la paternidad de la interpretación del Códex Gluteo, como se llama la partitura que El Bosco pintó en un recuadro de su obra para el español Gregorio Paniagua, quien en 1977 la interpretó dejándola grabada para la posteridad, aunque hace escasos meses “un inglés” decía que lo acababa de hacer. Martín Galán para demostrarlo compartió con los asistentes -que como en todas las sesiones abarrotaron el salón de actos- el archivo sonoro dejado por Paniagua. Para sorpresa de todos, la interpretación española de Códex Gluteo incluso tiene letra. Si la representación iconográfica del sentido del oído es amplísima, no lo es menos, como demostró el profesor José María Salvador la del olfato. También cuadro tras cuadro, el profesor y director científico del Consorcio MUSacces fue encontrando ejemplos de olores divinos, humanos, míticos, frutales, cocinados y hasta fétidos o putrefactos. “De todo esto, espero que haya quedado alguna idea interesante, aunque sólo sea por narices”, concluyó.

1534

La música de Felipe IV, en directo

Como en cada sesión del ciclo, el repaso icoográfico de cada sentido fue completado por una visión diferente, más práctica podría decirse del sentido en cuestión. Para dar la réplica al repaso musical de Martín Galán, estuvo presente el joven investigador Ignacio Rodulfo Hazen. Su propuesta fue la interpretación en un magnífico virginal barroco (especie de piano de la época) de la música que sonaba en la corte de Felipe IV, el gran mecenas, “y amigo”, de Velázquez, “el gran pintor del Prado”. Según explicó Rodulfo, el propio Felipe IV compuso gran cantidad de composiciones musicales. La mayoría de ellas se perdieron en el incendio del Alcázar de Toledo, pero algunas, pocas, han llegado a nuestros días. Una de ellas, una pequeña ópera llamada Perseo y Andrómeda puso el colofón a su intervención, acompañado por dos cantantes y un “comentador”.

1533

1532

La ciencia reivindica el olfato

Por su parte, la profesora Alicia Megías optó por completar la visión sobre el sentido del olfato reclamando para él algo más de atención en este mundo visual en el que vivimos. Y es que la ciencia -“Quiero acabar este ciclo ofreciendo unas pinceladas de ciencia”, señaló la profesora de Bioquímica al iniciar su presentación- dice que el olfato tiene un papel en los mamíferos mucho más importante que el que le concedemos nosotros, mamíferos también al fin y al cabo. A saber, tenemos 1.000 tipos de receptores olfativos (por los tres tan solo que tiene la vista), somos capaces de distinguir hasta 10.000 olores, y además estos dejan huella directa en el cerebro ya que existe una conexión privilegiada entre ellos y la parte del cerebro que procesa la emoción. ¿Cuál es el sentido más evocador?, le preguntan en el coloquio a la profesora Megías. “Podríamos creer que la música -contesta-, pero la ciencia y la química nos dicen que es el olfato”.

1535

Cinco sentidos saben a poco

Las jornadas, como se puede comprobar en esta crónica y las dos que la han precedido, han sido cualquier cosa menos aburridas. Los responsables, como quiso recalcar la directora del Departamento de Historia del Arte I, Matilde Azcárate, en la pequeña clausura con la que se cerró el ciclo, han sido un grupo de jóvenes investigadores en formación pertenecientes al Consorcio MUSacces. La cabeza visible de todos ellos ha sido el investigador y profesor de Historia Medieval Ángel Pazos-López, quien resume la intención de estas sesiones en “ofrecer otra óptica en el entendimiento de las obras de arte”. “Nos habeís enseñado mucho -señaló la profesora Azcárate-. Para empezar qué es lo que interesa y atrae al público que ha llenado esta sala en cada sesión. Nos habéis mostrado que una obra de arte es una apreciación personal y que tenemos que aprender a sentirla”. La vicerrectora de Extensión Universitaria, María Nagore, cerró el turno de intervenciones, corroborando este acierto de la “visión de por dónde hay que ir”, y a la vez alabando el contenido social de la propuesta. “¿Y ahora qué vamos a hacer los martes a la 1?, se preguntó Matilde Azcárate. “La verdad es que cinco sentidos han parecido pocos. Hay muchos más de los que hablar”, concluyó María Nagore. Los siguientes está claro que sería, por muchas razones como dijo Carlos, los de la imaginación y los sentimientos.

1536

 

Logo de Musacces

Museología, accesibilidad e integración social

Logo de Musacces